Sobre el palacio y pilar de Carlos V y la Alhambra de Granada
junio 16, 2008 – 12:01 AMEn el despacho del profesor de una asignatura de mi carrera, solté algún palabro que ni recuerdo ni debió gustarle a dicho profesor. Me reprocho mi pobre vocabulario y, en general, el de todos los jóvenes (no sabe lo que le espera cuando llegue a la Universidad la generación teletubbie). Me vengue a la hora de entregarle el trabajo sobre el Pilar de Carlos V que me pidió, y en el apartado de Opinon Personal le solté la parrafada verborreica que vais a leer. En realidad, no era ni es exactamente mi opinión personal, pero andaba con ganas de criticar. Creo, no obstante, que sirve para una discusión sobre el tema. He hecho algunos cambios con respecto al texto original y añadido algunas notas.
Sobre el palacio y pilar de Carlos V y la Alhambra de Granada – Opinion Personal
Algunos de los créditos de libre configuración necesarios para completar esta carrera los obtuve cursando la asignatura de Jardinería, en la Escuela de Bellas Artes. Dieciocho créditos sudorosamente ganados pintando flores en acuarela y aprendiendo un novedoso método para matar gusanos perniciosos para la vegetación: se coloca un tiesto boca abajo en la tierra con unos agujeros estratégicamente dispuestos por donde entre la luz; hasta allí serán atraídas las lombrices y orugas, tras lo cual habrán de ser eliminadas con el antiquísimo método del pisotón cucarachero. Recuerdo dos conceptos que usaba frecuentemente la profesora como parte de su vocabulario histórico-artístico-jardinero. A saber, melancólico-tiñoso: adjetivo que se aplica a aquella obra que por su descuido y mal arrumbamiento evoca viejos tiempos e incluso simula cierto valor histórico; el segundo, pastiche: obra decorativa originaria de épocas pasadas que se coloca con el ánimo de imprimir una falsa antigüedad a su entorno, y que desentona horrorosamente con el decorado general del enclave donde se sitúa, exhibiendo ademas incongruencias histórico-artísticas [1]. Según ella, todos los carmenes de esta ciudad [Granada] están llenos de pastiches. Desarrollando y evolucionando el aprendizaje que obtuve de esta buena mujer, voy a crear un nuevo concepto, pastiche inverso: aquella obra que se superpone sobre otras de mayor antigüedad con una equivocada idea de modernización o adecuación a los nuevos tiempos. Suelen ser alcaldes catetos ayudados de artistas inmorales los que se animan a poner en práctica este concepto. Recordemos ese tetraedro de aluminio y cristal que colocaron en la explanada del Louvre algunos años atrás, y que al Reichstag el ínclito Foster le ha montado una cúpula con los mismos materiales. Es mas, no hace mucho tiempo la Alhambra estuvo llena de cupulinos que añadió algún restaurador iluminado [2].
No hay un solo monumento de cierto valor que no haya estado peligrosamente acosado por hombres de poder con ganas de dejar en el tiempo la indeleble huella de su idiotez. Las obras geniales son la víctima fácil con la que algunos apaciguan sus ansias de figurar en los libros de historia, y el pastiche inverso junto con placa conmemorativa es el método más vulgar. Claro que aquellos eran otros tiempos, y el derruir mezquitas para construir iglesias era una forma de cimentar la conquista de territorios y el relevo de culturas. Así se hizo en muchas ciudades y así hizo, por ejemplo, Hernán Cortes con toda México-Tenochtitlan; muy a pesar suyo… o eso dejó escrito. Era una práctica común, estrategia político-militar. No obstante, a Carlos V se le reconoce un cierto sentido común en ese aspecto; dicen que montó en cólera cuando supo del destrozo que en la mezquita cordobesa hicieron para adosar un conjunto catedralicio (ni comieron ni dejaron comer), y regañó a los promotores de la idea haciéndoles notar que catedrales como aquella la encontrarían por cualquier parte de Europa, pero maravilla como la mezquita solo la disfrutaban allí [3]. Y sin embargo, ahí está su palacio, y su pilar, exhibiendo un dual comportamiento por parte suya entre la fascinación por la Alhambra (quería tenerla cerca) y su intención colonizadora (quería insertar en ella un símbolo de su poder). Podríamos incluso agradecerle el no haber mandado echarla abajo entera, pues algún obispo lo habría hecho sin dudarlo un segundo.
No obstante, los edificios que alcanzan la genialidad artística parecen tener un ángel de la guarda que les hace perdurar a lo largo del tiempo. Cuentan que cuando el rey Fernando III terminaba el asedio de Sevilla, llego hasta sus oídos que los musulmanes planeaban derribar la Giralda para evitar que cayera en manos cristianas. A petición del príncipe Alfonso, el rey les mandó el siguiente mensaje: “Haré caer una cabeza por cada ladrillo que quitéis de la torre”. Y ahí sigue aun, con algunos añadidos y otros quitados. Aquella España, medio mora y medio cristiana, de frecuentes guerras e intercambios culturales, nos ha dejado mezcolanzas arquitectónicas que unos valoran como símbolos de un tiempo pero otros usan como excusa para cometer tropelías contemporáneas. Entiendo, por las circunstancias históricas, que el palacio esté allí, pero no que muchos vean en ello un hermoso ejemplo de cómo distintos modos arquitectónicos suman un conjunto mejor, porque yo creo que esta obra hubiera estado mejor ubicada en Plaza Nueva o cerca de la catedral, junto a las de su misma índole cultural. En resumidas cuentas, no puedo ver el pilar ni el palacio sin que me asalte la sensación de estar contemplando un “bulto arquitectónico”. Decir que cada era, cada cultura, cada estilo artístico ha de buscar su propio espacio, y que los edificios y monumentos que han alcanzado la gracia suprema de la elevación artística han de ser premiados con el respeto incondicional de las generaciones siguientes; superponer unos encima de otros o adosar añadidos es una mala costumbre que debería estar erradicada en estos días.
Los musulmanes tienen prohibida la iconografía divina, no les son permitidas representaciones de su dios, por lo que expresan sentimientos religiosos con virtuosas y deliciosas combinaciones de formas y colores, tal cual las vemos en los techos y paredes de algunas estancias alhambrinas. Nada parecido se ha logrado jamás en el arte cristiano; tal vez Gaudí en la Sagrada Familia con su naturalismo, pero no el Palacio de Carlos V con su estricta simetría renacentista. Como vulgarmente se dice, “no pegan ni con cola”. Pero lo que mas me irrita sobre el palacio y el pilar es que algunos lo expongan y abanderen como ejemplo de lo que hoy en día ya no se debería hacer pero, por desgracia, se sigue haciendo.
Como comentario más personal, decir que el pilar me hace recordar mi viaje de instituto a Italia, concretamente la visita a La Ciudad Eterna. Es la verificación personal de que Machuca usaba un estilo italianizante, pues recuerdo que toda Roma estaba repleta de obras de estilo parecido. Además, los mascarones me traen a la memoria imágenes de la película Vacaciones en Roma, donde la lánguida Audrey Hepburn metía pero no metía la mano en la boca de un famoso mascarón romano. Nada más, tan solo comentar que si Carlos V levantara la cabeza y viera que cinco siglos después la Zanala Elvira y alrededores aun siguen llenos de musulmanes y oliendo a mareantes hierbas morunas… en fin, dejémosle descansar en paz [4].
Notas:
NOTA 1: La definición verdadera de pastiche es: Imitación o plagio que consiste en tomar determinados elementos característicos de la obra de un artista y combinarlos, de forma que den la impresión de ser una creación independiente, pero aceptaremos pulpo como animal de compañía (el uso hace la norma).
NOTA 2: Creo que fue Rafael Contreras (Granada, 1824-1890).
NOTA 3: Muchos dudan de la veracidad de esta anécdota. No obstante, la frase que se pone en boca de Carlos V es: «Habéis destruido lo que era único en el mundo, y habéis puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes».
NOTA 4: En realidad, la ocupación comercial de la calle Elvira y alrededores por parte de los marroquíes se inicio en los 80. Este enclave de ambiente moruno situado en el corazón de la ciudad es uno de los espacios urbanos mas visitados y valorados por los turistas.
Mas: Dibujos y grabados de la Alhambra de Granada
15 Responses to “Sobre el palacio y pilar de Carlos V y la Alhambra de Granada”
Habiendo estudiado historia del arte estoy de acuerdo contigo, el palacio de Carlos V será bonito con sus relieves en la entrada y su belleza interior pero no para un lugar de más belleza aun, lo mismo digo de la mezquita, una obra maestra corrompida por la cristiandad, pero es que tenemos tantisimos ejemplos de eso… al contrario tambien, mira los turcos lo que hicieron con la Santa Sofía… por lo que pienso que hay que dejar cada arte separado, que esta mas bello así… y lo mismo digo del desprecio que se tuvo en el siglo XVIII y XIX cuando dejaban vivir a los gitanos de sacromonte en esas bellezas de habitaciones de la Alhambra… y la destrucciones de la revolución francesa… una pena…
By miwe on Jun 16, 2008 at 9:47 AM
muy curioso, aunque a vece se hace dificil entrar en materia seriamente cuando ves a una tia al lado comiendose un falo del tamaño de mi brazo… :S
By Yprum on Jun 16, 2008 at 10:20 AM
Pues estoy ciertamente deacuerdo contigo, solo espero que tu proferor no fuera un ilustre arquitecto, porque me imagino que no estaría muy deacuerdo contigo, por mi experiencia personal con los arquitectos contemporáneos y su curiosa forma de rediseñar espacios. También es cierto que, la ley de conservación del patrimonio histórico artístico ha hecho mucho daño por aquí. Es decir mantener fachadas antiguas con dudoso valor artístico para «incrustarles» detrás un moderno edificio de viviendas… es insufrible.
Bueno, en mi más humilde opinión.
Un beso a tod@s.
By Zoe Dulce Zoe on Jun 16, 2008 at 12:32 PM
Te ha faltado decir que nota te puso en el trabajo, que igual te salió el tiro por la culata.
Estoy de acuerdo con Yprum, leer esto con la mente sucia no ha sido nada fácil y ha habido frases que han requerido una doble lectura.
Yo de arte arquitectónico se bastante poco, pero me ha gustado el texto, muy interesante.
Saludos.
By Jimbo on Jun 16, 2008 at 5:24 PM
me puso un aprobado mondo y lirondo, y me devolvio el trabajo con un cierto desprecio, muajajaja
los arkitectos hacen «lo k haiga falta» mientras haya pasta de por medio
By Inner on Jun 16, 2008 at 5:39 PM
Personalmente, y visto desde un punto de vista arquitectónico, el Palacio es una obra maestra del Renacimiento y su bóveda curva que te atrae al firmamento, una maravilla.
Con la Alcazaba, los palacios nazaríes y el generalife al lado es un truño incrustado donde no debe. Esas vistas desde el mirador de San Cristobal o el de San Nicolás…
Personalmente me siento mucho más cómoda con la arquitectura islamista, será porque no me da miedo y es sosegada y agradable. Y lo de Córdoba también clama al cielo, y encima ponen la puñetera Catedral en la mejor de las ampliaciones de la mezquita.
By Catri on Jun 16, 2008 at 11:06 PM
En Granada siempre hemos dicho que,por muy ejemplar que sea,El Palacio de Carlos V es un parche que nos impide disfrutar de la parte que hubo de ser derribada(si mal no recuerdo y corrijeme si me equivoco,un barrio o arrabal)
Es cierto que es una buena obra arquitectonica para su tiempo,pero no en ese lugar.Posiblemente como dices hubiera quedado mejor en lo que era la zona de expansion de Granada: Plaza Nueva y sus alrededores.
By fly1 on Jun 16, 2008 at 11:30 PM
No estoy de acuerdo, es la propia historia y son las circunstancias las que conforman la arquitectura, pero eso da igual ahora, vengo a rebuznar.
Inner, no me puedo creer que hayas tenido la poca vergüenza de soltar semejante ladrillo al pobre hombre. ¡¡Qué poca vergüenza tienes!!
pd.: en el caso de la mezquita, la rareza de que posea una ‘catedral incrustada’ contribuye a realzar su belleza. Constituye un ejemplo convivencia artística sublime, que por otra parte, insisto, refleja la evolución política, artística y religiosa de una ciudad.
By Una observadora on Jun 16, 2008 at 11:46 PM
No considero que esa catedral dentro de la mezquita sea un ejemplo de convivencia artística de ningún tipo. El arte católico de la época era oscuro, doloroso y cruel, mientras que en la mezquita predomina la calma y serenidad sin estridencias. Ciertamente refleja la evolución política, sin duda alguna, igual que el dinamitar los budas de Afganistán reflejaba la evolución de aquel país, pero las dos me parecen salvajadas.
By Catri on Jun 17, 2008 at 12:17 AM
El arquitecto se mueve entre aguas peligrosas: intereses economicos y aspiraciones artisticas. Lo cual puede dar lugares a grandes aberraciones. No ya a pastiches inversos, sino a moderneces extremas que son todo envoltorio y ni son practicas ni eficientes energéticamente.
YO ME CAGO en todos esos superedificios acristalados, tan luminosos ellos, tan espaciados… tan calurosos en verano y frios en invierno si no fuera por el derroche en aires acondicionados. aje-aje-aje
By Orayo on Jun 17, 2008 at 1:33 PM
bla bla bla bla bla bla… teneis todos tazón, pero… ¿nadie ha pensado que, tal vez, para la construcción de la Alhambra o de la mezquita de Cordoba, se tuvo que destruir el edificio o palacio anterior que existía en ese mismo lugar?
La historia es cruel, pero transforma el arte que percibimos. Ahora nos deleitamos con paredes de piedra antiguas, cuando, antiguamente las recubrían con estuco porque les parecía feo, algo que a nosotros ahora nos parece precioso.
Me cago con el falso histórico que están haciendo con la Sagrada Familia, pero, dentro de 500 años, será seguramente una obra de arte muy digna.
By Jaume on Jun 17, 2008 at 11:37 PM
Bueno, Medina Azahara se puede ver perfectamente en los capiteles de las columnas de la mezquita de Córdoba. Y te digo que comprendo lo de la catedral, pero se la podían haber llevado a la tercera ampliación, la más triste de las que hay, y dejar intacta la mayor belleza de la mezquita, en vez de la más sosa.
Sobre el daño del edificio de Pedro Machuca sobre los palacios nazaríes, me es más complicado determinarlo (aparte de ver semejante mazacote sobre la esbelta arquitectura islámica) porque desconozco qué había allí exactamente, igual que no me puedo hacer una idea sobre el coloso de Rodas, el faro de Alejndría o los jardines de Babilonia hasta que alguien no se decida a inventar el condensador de Fluzzo.
By Catri on Jun 19, 2008 at 9:33 PM
La parte «cristiana» de la Mezquita contiene elementos barrocos y renacentistas tan valiosos como maravillosos.
Comparar el destrozo de los budas de Afganistán con la armonía evidente del interior (INTERIOR) de la catedral de Córdoba me parece un despropósito.
Por otra parte, yo adoro el cristal, el acero y el hormigón, adoro a Calatrava y a Zaha Adid.
Otrosí: en Sotogrande, la Junta ha decidido etiquetar como edificios protegidos unos chaletes de construcción bastante reciente:el antiguo Club de Golf, la Casa Biddle y la Casa Zóbel… hechos que demuestran que proteger el Patrimonio histórico también está sometido a sepa dios qué extraños criterios.
Inner,no estoy ‘por llevarte la contraria’, bueno sí, un poquillo nada más: es un ejercicio muy sano:-)
Por lo demás, estoy a la orden.
By Una observadora on Jun 20, 2008 at 8:44 AM
Hola Inner:
Venía siguiendo tu página desde hace algún tiempo: divertida, natural, clara, escandalosa, irónica… La conocí por el el post sobre masaje vaginal que pusiste. Después leía de vez en cuando, pero como parece que publicas a menudo, cuando entraba, leía unos cuantos posts, pero no me daba tiempo a mucho más. Y hoy cual es mi sorpresa que descubro que ¡vives en Granada! Yo también y de ahí la sorpresa. Nunca he comentado nada, y pido permiso para entrar en este círculo de amistades para dejarte mi opinión al respecto.
Primero debo presentarme, soy una de esas arquitectas petardas de las que habláis, pero me dedico a patrimonio, restauración y paisaje. Tengo mucho que ver con la Alhambra, ya desde niña y ahora profesionalmente. Me he pasado parte de ella estudiándola y entendiéndola y por lo que he leído, quería dejar unas pinceladas porque la cultura andalusí es una gran desconocida, la forma de mirar los estilos que se generaron en este territorio también y la Alhambra es siempre una interpretación continua y muchas veces fallida.
No quiero extenderme mucho y si tienes más interés sobre este tema, me mandas un correo y comentamos.
La historia es, para explicarlo de forma gráfica, como un milhojas, millones de capas de manifestaciones que conforman singularidades. La Alhambra es en esos términos única. Habláis del estilo islámico, pero no so fijáis que en Andalucía hay muchos estilos a lo largo de la ocupación musulmana, pero luego siguieron desarrollándose a lo largo de la cristiana. La Alhambra si se lee en estilos es una superposición e influencias de omeya, almohade… es como nuestro barroco o neoclásico, pero hay que saber leerlo. En nuestra Alhambra nazarí hay muchísima influencia de los cristianos, eran épocas donde los artesanos viajaban de una corte a otra, daba igual el color, intercambiando formas de hacer las cosas. De ahí que la Alhambra posea algo único e irrepetible en el mundo: la Sala de los Reyes y sus pinturas. Recalcas bien que no pueden dibujar personas o animales, y aquí se rompe la barrera para traer a pintores posiblemente del norte de Europa, para que dibujen en unas bóvedas de madera forradas de piel de cuero, imágenes de personas y animales que en rasgos son nórdicos pero sus vestimentas musulmanas. Son en si mismas una maravilla, entendidas en su entorno una osadía y denostadas por los radicales islámicos.
Lo que trato de decir es que la Alhambra es eso, un milhojas conformado por muchos reyes que dejaron su impronta en la ciudad (porque la Alhambra es una ciudad independiente de Granada, no un palacio como se cree mucha gente), con sus palacios, cada uno el suyo por supuesto, con su estilo particular, con su poesia y su iconografía. Podemos verlo todo con los mismos ojos, pero no es así. Incluso dentro de lo nazarí hay estilos, modernidades en su momento (el Patio de los Leones es un ejemplo), y Carlos V, con un respeto tremendo sólo hizo lo que todos los reyes habían hecho, hacerse su palacio en la ciudad aúlica, en la zona palatina. Es un bello ejemplo de lo que significa añadir sin destruir, construir respetando. Puede gustar más o menos, pero está hecho desde el respeto, igual que en la mezquita de Córdoba, con la que no quiero entrar ahora porque me alargaría mucho.
La historia de las ciudades está llena de capas que hay que saber leer en su contexto y circunstancias. El problema de Granada es que para ella sólo existe lo nazarí, y todo debiera despojarse de cualquier rastro histórico de después de 1492. Trabajo en temas islámicos, en la Alhambra, mi tesis (en curso ahora) va sobre temas alhambreños, mi vida es el patrimonio, la Alhambra y la restauración, pero he aprendido a observar y leer, comparar y admirar, porque siempre me había quedado en lo nazarí (de hecho cuando hacía visitas guiadas eludía el Palacio de Carlos V, ahora ya lo incluyo)
Bueno, perdón por el tostón, me parecía interesante hacer esta reflexión aunque muchos me matéis por ello, jeje
Un saludo
By Awen on Jul 17, 2008 at 10:48 AM
Hola Inner,
yo también llevo un tiempo leyendo tu blog.
Y me encanta. Empiezo a estar viciada.
También ha sido una sorpresa para mi descubrir que eres de Granada.
Solo he estado allí una vez. Para hacer un curso de masaje ayurvédico, que me encantó y visitar la Alhambra.
Bueno, lo que te quería decir. El palacio de Carlos V es un pastiche en toda regla. Su forma, quadrado por fuera y redondo por dentro esta copiado del arquitecto por aquel entonces más de moda Palladio.
http://www.greatbuildings.com/buildings/Villa_Capra.html
y que un montón de arquitectos se pusieron a copiar por doquier: casa quadrada por fuera con grandes columnas y con patio interior redondo.
Como bien dice Awen, Carlos V, solo queria una casita a la última moda.
un abrazo
By xibiru on Ago 24, 2009 at 9:51 PM