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Video sobre el secuestro de novias en Chechenia

febrero 11, 2011 – 12:53 AM

Liubov Soloviova, investigadora del Instituto de Etnología y Antropología de la Academia de Ciencias de Rusia, cuenta sobre este fenómeno:

Históricamente, existen varios tipos de secuestros de novias: en contra de su voluntad, con su consentimiento y con el consentimiento de la novia y de sus padres. Hoy en día ocurre algo muy similar. De acuerdo con la tradición la novia es llevada a casa del novio. A continuación, los miembros de su familia son invitados. Una vez allí, todos juntos preguntan a la novia si está de acuerdo en contraer matrimonio. En caso afirmativo, empiezan a preparar la boda, en caso contrario, la dejan marchar.

Mamayján Aglárov, del departamento de etnografía del Instituto de Historia y Arqueología del Centro de Investigación de Daguestán, señala que el secuestro de novias no es una tradición sino una forma de matrimonio.

Existe la forma normal: uno va, pide a una chica en matrimonio y se casa con ella. Mientras que el secuestro es una forma forzada. Antiguamente, si un joven se enamoraba de una chica perteneciente a un clan de posición social más alta, se recurría al secuestro debido a que normalmente no se permitía a las hijas casarse con alguien perteneciente a una familia de rango inferior. Más tarde también se secuestraba por razones de disputas de origen étnico, porque casi todas las etnias de Daguestán suelen casar a las hijas no sólo con hombres del mismo origen, sino también con los que provengan de la misma aldea.

Muchos de los secuestros tienen una justificación económica. En una boda tradicional caucasiana el novio tiene que pagar por la novia un mínimo de 2 mil dólares, además de garantizarle a esta un vestuario decente para el evento. Según Aglárov:

Cuando la novia es secuestrada, todo el procedimiento se simplifica. Es suficiente conseguir la reconciliación obteniendo el permiso del padre de la novia para que los prometidos puedan contraer matrimonio religioso. Muchos ni siquiera celebran la boda, ya que un secuestro siempre constituye una ofensa para la familia y no es ningún motivo de celebración.

Según los expertos, hasta un 25% de los secuestros ocurre con el consentimiento de la novia. Pero en la mayoría de los casos, se fuerza a la novia a pasar por el altar en contra de su voluntad. Muchos jóvenes creen que secuestrar a una chica es una manera de elevar su reputación entre la gente de su edad y graban sus hazañas con teléfonos móviles para después exhibir los vídeos.

Fuente

A continuacion, vemos un recopilatorio de secuestros.

Nueva politica de baneos anti trol

febrero 10, 2011 – 11:56 PM

La política de baneos de la bitácora ha cambiado con respecto a la anterior época. Antes, a los porculeros y resto de fauna trolera se les quitaba la posibilidad de comentar. A partir de ahora, no podrán ni entrar al blog, porque al intentarlo se encontraran con un cartel tal como este.

Y si, algunos porculeros tenéis IP dinámica y una mínima posibilidad de jugar conmigo durante un tiempo al gato y al ratón. Pero vuestro ISP no dispone de infinitas direcciones que poder asignaros, asi que en cuanto coja el rango de IPs en el que os movéis lo baneare igualmente (aunque con ello paguen justos por pecadores).

Este es un blog que busca abiertamente la polémica y la discusión. Quien no se sienta capaz de discutir sin insultar directamente al resto de comentaristas, se busque otro lugar de visita, please.

Rodrigo Braga – Fantasia de Compensacion

febrero 9, 2011 – 10:47 PM

© Rodrigo Braga

Guía del lenguaje no heterosexista del Consejo de la Juventud de la Comunidad Valenciana

febrero 9, 2011 – 2:56 PM

El Consejo de la Juventud de la Comunidad Valenciana ha publicado una Guia del Lenguaje No Heterosexista. Algunos de los fieles guardianes de la lengua española, como Don Arturo Perez Reverte, alias Cojonazos, han criticado con dureza las recomendaciones del documento.

La amiga Belkis nos ha traducido amablemente el polémico texto.

Recomendaciones del Consejo de la Juventud de Valencia para la visibilidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en el lenguaje

Lesbianas, gays, transexuales y bisexuales estamos en todas partes: en la escuela y la Universidad, en todos los pueblos y barrios, en el paro o trabajando en las fábricas, en el campo o en los despachos. Estamos también, por supuesto, en el asociacionismo juvenil, en cualquier tipo de entidad.

Lesbianas, gays, mujeres y hombres transexuales y bisexuales estamos allí, aunque no siempre visibles como tales. Aún sufrimos en todos estos ámbitos, a pesar de los enormes avances que hemos vivido recientemente en el estado español, una presión social que nos invita a esconder nuestra orientación o identidad de género, discriminación que parte de la consideración social de la heterosexualidad como única orientación sexual con derecho a acceder al espacio público, y que trata de mantener así oculta en el armario toda la diversidad sexual realmente existente.

Por eso, la visibilidad social ha sido, y aún es, uno de los principales objetivos del movimiento LGTB (lésbico, gay, transexual y bisexual). Que la diversidad sexual sea reconocida públicamente, que todas las realidades sean visibles en igualdad de condiciones, significa que poco a poco vaya desapareciendo de nuestra sociedad la presunción de heterosexualidad, así como la adscripción sistemática a un género determinado, masculino o femenino, a partir de unas cuantas características físicas.

Cuando, a priori, identificamos como heterosexuales a todas aquellas personas que no han manifestado explícitamente ser lesbianas, gays o bisexuales, estamos partiendo de una concepción de la heterosexualidad como aquello normal y normativo, aquello que se presupone mientras no sea contradicho. Estamos reforzando, en definitiva, la norma heterosexista, de la misma manera que lo hacemos cuando obviamos la existencia de personas transexuales, que no se identifican con el sexo que socialmente se les asigna por los genitales u otros aspectos sexuales secundarios con los que han nacido.

El heterosexismo en el lenguaje

Lejos de la neutralidad y la objetividad que a menudo se le presupone, el lenguaje es siempre producto de una sociedad: a la vez refleja y contribuye a mantener las discriminaciones y exclusiones que se producen en su sí, entre otras las que son fruto del patriarcado y del heterosexismo.

Ahora bien, el lenguaje nunca es fijo, de hecho se encuentra en permanente evolución. Conforma nuestra visión de la realidad social, y los cambios que se producen en esta realidad van al mismo tiempo conformándolo. Se trata así de un espacio privilegiado desde donde podemos liderar la transformación social hacia un mundo más igualitario y respetuoso con la diversidad.

En este sentido, la lucha por la visibilidad social ha de ir acompañada de un esfuerzo para conseguir la visibilidad cotidiana en el lenguaje de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, así como de las relaciones afectivas y sexuales que establecemos y las familias que formamos. No se trata de considerar estas realidades como una excepción a visibilizar solamente en momentos puntuales, en textos que tratan específicamente sobre la diversidad sexual. Más bien al contrario, nuestra meta como personas, y especialmente como asociaciones comprometidas con la igualdad, ha de ser reflejar de forma sistemática en nuestras comunicaciones la diversidad sexual que podemos encontrar en nuestra sociedad, y no ceder en todo caso, con la excusa de la economía lingüística, a usar fórmulas que contribuyan a reforzar la norma heterosexista.

Si el uso de un lenguaje no sexista tiene como objetivo tratar de forma igualitaria a mujeres y hombres, sin obviar a las primeras con la excusas de utilizar el género masculino como universal, el uso de un lenguaje no heterosexista se caracteriza así, principalmente, por el rechazo a la presunción de heterosexualidad.

Recomendaciones practicas para el uso de un lenguaje no heterosexista

1. No presumamos ninguna identidad ni orientación a nuestro público receptor.

Cuando nos comunicamos con un público general, donde tienen cabida personas de cualquier sexo, orientación sexual e identidad de género, pensemos primero si nuestro mensaje tiene sentido para todas las personas o si, por el contrario, genera exclusiones. Por ejemplo, con frases como «Habrá que organizar algún taller de prevención de embarazos no deseados, ya que a vuestra edad seguramente comenzaréis a mantener relaciones entre chicas y chicos», escondemos la existencia de relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, a la vez que estamos excluyendo de nuestro público a los y las jóvenes que se identifican como lesbianas, gays o bisexuales. En este caso, podríamos sustituir simplemente el eufemismo “relaciones entre chicas y chicos” por el término “relaciones sexuales”, mucho más riguroso y respetuoso con la diversidad. Cuando hablamos de relaciones sexuales, por tanto, podemos hacer uso de genéricos como “miembros de la pareja”, “personas que mantuvieron una relación sexual”, etc, con el fin de no privilegiar un único modelo de sexualidad. Ahora bien, es recomendable combinar el uso de estos genéricos con al menos con alguna mención explícita a la diversidad sexual, de forma que siga clara la intención de incluir lesbianas, gays, transexuales y bisexuales en esas fórmulas.

En la comunicación personal, si se desconoce la orientación sexual de una joven y queremos saber si mantiene una relación estable con alguna persona, por ejemplo, habrá que preguntarle si tiene pareja, en genérico, en lugar de presumir su heterosexualidad preguntándole si tiene “novio” o “marido”. Así mismo, se recomienda utilizar pronombres neutros cuando nos referimos a una persona que no sabemos con seguridad si se identifica como hombre o como mujer.

Si somos conscientes de que hablamos con una persona transexual, no tenemos que identificarla con su género de nacimiento sino en función del género con el cual esta persona se autoidentifica.

2. No añadamos marcas de género u orientación sexual excluyentes a un sujeto emisor abstracto.

Es importante no asumir tampoco una identidad excluyente cuando construimos un mensaje cuyo emisor no es una persona sino un órgano e incluso todo el conjunto de la asociación, como pasa a menudo en nuestras campañas, notas de prensa, boletines internos, etc.

Así, la frase «Nuestra asociación ha de ser respetuosa con personas de otras orientaciones sexuales, sean lesbianas, gays o bisexuales», presupone un emisor colectivo, masculino y heterosexual.

A menudo se habla así de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales desde una posición marcadamente ajena, siempre en tercera persona. Esto refuerza la idea de una asociación formada esencialmente por personas heterosexuales cuyo sexo, además, se corresponde con el cuerpo en el que han nacido. Una asociación donde lesbianas, gays, transexuales y bisexuales no somos nunca sujeto, sino que nos encontramos condenadas a la alteridad, a ser siempre los y las otras.

Esta misma idea se transmite, por ejemplo, cuando utilizamos expresiones como «chicas con una orientación sexual diferente» para referirnos a chicas lesbianas y bisexuales. Hemos de tener cuidado de no construir un nosotros excluyente, para lo que es recomendable utilizar el plural inclusivo, es decir, la primera persona del plural, cuando hablamos de todas aquellas realidades que queremos considerar como una parte integrante de nuestra asociación.

3. Recordemos la diversidad de modelos familiares existentes en nuestra sociedad.

A menudo partimos de un modelo excluyente de familia, que trata de demostrar su naturalidad. Hoy sabemos que la filiación no está necesariamente vinculada al acto sexual. Por tanto, tenemos que superar los esquemas biologicistas que presuponen siempre la existencia de un padre y de una madre. La frase «Rogamos que a la próxima reunión venga tanto el padre como la madre del niño o la niña» trata de incidir en la corresponsabilidad de hombres y mujeres en el cuidado de los hijos, pero olvida que hay hijos e hijas de padres y madres solteros, de familias homoparentales (con dos madres o dos padres), etc. La oración del ejemplo se podría sustituir por la siguiente: «Rogamos que a la próxima reunión vengan todas las personas, tanto mujeres como hombres, al cargo de cada niño o niña».

4. No olvidemos visibilizar la realidad lésbica, bisexual y transexual.

La homosexualidad masculina es sólo una parte más de la diversidad sexual. No obstante, dentro del propio colectivo LGTB encontramos diferentes grados de invisibilidad, de forma que la homosexualidad masculina y el término gay acaparan habitualmente todo el protagonismo. A menudo oímos así hablar de la “comunidad homosexual”, el «Día del Orgullo Gay», etc, lo que contribuye a mantener un mayor desconocimiento sobre las situaciones específicas de lesbianas, transexuales y bisexuales.

Tenemos que intentar pues que todas las realidades a las que nos estamos refiriendo se vean reflejadas en nuestro lenguaje. En este sentido, se ha de tener en cuenta que el término “homosexual” no incluye en ningún caso a las personas transexuales ni bisexuales, y que además está socialmente asociado al homosexual masculino, por lo que su uso suele comportar también la invisibilización de las lesbianas. Al mismo tiempo, al hablar de específicamente de transexuales, es recomendable explicitar que dentro de este colectivo encontramos tanto mujeres como hombres, con el fin de no invisibilizar a estos últimos.

Si se quiere atender al principio de economía lingüística y aligerar un texto, en cualquier caso, se pueden usar las siglas LGTB: «comunidad LGTB» en lugar de «comunidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales», «Dia del Orgullo LGTB» en lugar de «Dia del Orgullo Lésbico, Gay, Transexual y Bisexual», «LGTBfobia» en lugar de «lesbofobia, homofobia, transfobia y bifobia», etc.

Por último, no tenemos que olvidar que ahora mismo hay realidades bastante desconocidas para la mayoría, como son las personas transgénero (personas que no se identifican con ningún género) e intersexuales (personas que presentan simultáneamente características sexuales masculinas y femeninas), que habrá que ir conociendo e incorporando también en nuestro discurso.

5. No utilicemos expresiones peyorativas o insultantes.

La invisibilidad general de los LGTB en el lenguaje ha venido acompañada, además, de un conjunto de expresiones peyorativas o con un sentido claramente insultante hacia las lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Nuestra visibilidad parece condicionada, así, a la reproducción de los prejuicios y a la difusión de la fobia hacia la diversidad sexual.

Términos como “bollera”, “marimacho”, “marica”, etc, son algunos de los insultos y burlas más comúnmente utilizadas por toda la población, y son utilizados tanto en su sentido literal como completamente vacías de significado. En ambos casos, sin embargo, su uso contribuye a mantener los prejuicios y a extender, así, la LGTBfobia.

Muy arraigadas en nuestro lenguaje cotidiano, encontramos también otras expresiones heterosexistas como “dar por el culo” o “mariconada”, entre muchas otras, que a menudo utilizamos sin voluntad de ofender. No obstante nuestra intención, el uso irreflexivo de estas expresiones suponen la difusión y el refuerzo de un imaginario LGTBfóbico, por lo que se ha de hacer un especial esfuerzo para no utilizarlas y, además, no justificar su uso argumentando que son empleadas en un sentido no literal.

La edad optima de una mujer para un joven independiente

febrero 8, 2011 – 1:40 PM

* Chica de 18 años

– Piensa que es maravilloso que tengas un coche
– Piensa que es genial que tengas tu propio apartamento
– Le encanta beber contigo
– Te compara con chicos que aun viven con sus padres
– Juega a la X-Box contigo

* Chica de tu edad

– Le gustaría que tuvieras un coche mejor
– Se queja de lo desordenado que esta tu apartamento
– Te pide que la invites a una copa y después te deja solo en el bar
– Le cuenta a sus amigas todo sobre ti
– Lo que mas odia en el mundo es que juegues a la X-Box

* Mujer madura

– No tiene importancia que gane mas dinero que tu
– Prepara bebidas para ti
– Le encanta lo enérgico y saludable que estas
– Te compara con su marido, que lo tiene todo pero ha dejado de prestarle atención
– Relaciones sexuales estupendas, ¡que le den a la X-Box!

La ultima tentacion de Cristo, por Marc DeBauch

febrero 7, 2011 – 9:43 PM

Marc DeBauch es un pintor homoerotico norteamericano que se siente atraído por los motivos religiosos cristianos, especialmente los ángeles y demonios. El siguiente cuadro se titula La ultima tentación de Cristo.

A veces, toca también los motivos políticos. Este otro se titula Sorpresa en Octubre.

Mas: El cristo hermafrodita de Pierre Molinier

Galeria de la Fama: Se convoca la edicion Desnudos al Aire Libre

febrero 7, 2011 – 5:59 PM

Se convoca oficialmente a todos los internautas del universo conocido para participar en la próxima edición de la Galería de la Fama, que versara sobre el tema: Desnudos al Aire Libre. Los desnudos no han de ser necesariamente en publico (podéis despelotaros donde solo Dios sea consciente de vuestra desnudez). Tampoco es necesario mostrarlo todo (se admiten tapados selectivos).

Tras esta edición, se celebraran las siguientes mas votadas: Disfraces y Mascaras, Pulpos y Otros Seres del Océano, y la de Portadas de Películas.

Las normas para esta edición son:

  • Los participantes han de aparecer fotografiados en un espacio abierto y al aire libre. La presencia de publico no es necesaria, aunque se valorara la valentía de quien se despelote ante la vista de otras almas. Los participantes han de aparecer desnudos. Esto no significa que se haya de mostrar absolutamente todo: los genitales y otras partes pudorosas pueden ser convenientemente tapadas. Lo que no se admite es que el participante lleve algún tipo de prenda de vestir (ni siquiera las interiores).
  • Todas las imágenes deben llevar visible marca “Inner” o análoga en alguna parte del cuerpo (pintada con rotulador, bolígrafo, pintalabios… ). Igualmente servirá si aparece en algún sitio junto a vosotros (por ejemplo, en un folio ubicado en el escenario). Vuestro alias habitual como comentarista en la bitácora también es valido como marca.
  • Las fotos han de mantener la resolución original que tenían al ser extraídas de la cámara. Pueden estar recortadas PERO NUNCA REDIMENSIONADAS. Con esto me aseguro de que no han sido retocadas (con el redimensionado se pierden los rastros de la edición).
  • Los lectores conservaran en todo momento todos los derechos sobre sus imágenes. Asi pues, pueden pedir su retirada de la galería siempre y cuando lo hagan enviando un correo DESDE LA MISMA DIRECCIÓN QUE USARON PARA MANDARLAS. Las condiciones con las que se exhiben las fotos (anonimato, alias, confidencialidad, etc) las ponéis vosotros, detalladas en el mismo correo.

El correo electrónico para los envíos es este:

Correo Electronico

El pueblo egipcio se prepara para la revolucion total

febrero 7, 2011 – 1:25 PM

Lo primero es disponer de una adecuada protección.

Y lo segundo, hacer acopio de cuantiosa munición.

Porque no hay mejor arma que las ganas.

El ultimo deseo del abuelito

febrero 6, 2011 – 4:41 AM

– Queridos hijos y nietos, aquí reunidos en torno a mi lecho de muerte. Mi ultimo deseo antes de que la postrera sombra que me llevare el blanco día me aparte para siempre de vosotros, consiste en ser enterrado vistiendo mi traje de Almirante de la Mar Océana, con sus galones y divisas, y luciendo todas las medallas y condecoraciones que conseguí reunir durante mis mas de treinta años de sacrificado servicio a la Patria.

– ¡Uy, pues la abuela ha tirado a la basura todas las chapitas esas y el traje de marinerito! Que decía ella que para que los iba a querer usted si ya nada mas que le quedaban dos telediarios. Pero bueno, no me mire con la cara desencajada. Usted va a tener un entierro con honores de Almirante como que yo me llamo Rodrigo y soy su nieto preferido.

El suave erotismo de Savushkin Alexander

febrero 5, 2011 – 6:39 PM

© Savushkin Alexander